lunes, 15 de mayo de 2017

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCLXXXII




Los herederos (México, 2015), de Jorge Hernández Aldana. Los protagonistas de esta cinta son cuatro chamacos que tienen 15 o 16 años y son unos auténticos ojetes. De hecho, se trata de un retrato generacional tan desalentador que podría funcionar como una suerte de precuela de Los Muertos (Vohar Molkow, 2014). 
Por desgracia, a pesar de que la cinta no llega a los 80 minutos de duración, creo que se extiende en demasía -la película tiene, por lo menos, un par de finales- y hay algunos detalles del guion que no me parecieron convincentes. De cualquier manera, la cinta no carece de interés. (* 3/4)

La vida de Calabacín (Ma vie de Courgette, Suiza-Francia, 2016), de Claude Barras. El Calabacín del título es un niño que queda huérfano después de un extraño accidente en el que muere su madre alcohólico. El chamaquito llega a un orfanato en donde convive con otros niños igual o más dañados que él. Cinta animada cuadro-por-cuadro que logra un balance temático-formal admirable: entre lo oscuro y lo luminoso; entre el fatalismo y la esperanza. Obra mayor. Mi crítica en la sección Primera Fila del Reforma del viernes pasado. (*** 1/2)

Alien: Covenant (Ídem, EU, 2017), de Ridley Scott. Esta secuela de la precuela -a esto hemos llegado- es bastante entretenida por buenas razones -Scott sigue siendo el mejor cineasta para hacer salir aliens del cuerpo de las víctimas, los últimos 15 minutos son realmente emocionantes-, pero también por malas -un guion repleto de inconsistencias y un tono de melodrama desbocado que parece salido de una subtrama desechada de la telenovela ochentera El hogar que yo robé, con Angélica María. (Que conste que para esta referencia telenovelera, tuve que consultar google). Mi crítica, in extenso, mañana mismo. (**)

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