jueves, 31 de diciembre de 2015

El evangelio del 2015 según... yo/XV



Una sola aclaración pertinente: la lista de lo mejor que vi en el año está construida por cintas que vi a lo largo de 2015, independientemente si tuvieron estreno comercial o no en México. La enorme mayoría se pudo ver en nuestro país, sea en las salas comerciales, sea en alguno de los festivales fílmicos nacionales, sea en algún ciclo, como la Semana de Cine Alemán. De cualquier manera, casi todas ya se pueden conseguir en BD/DVD de importación o se podrán ver en las próximas semanas. Mis 15 del 2015 en orden de preferencia son: 

1. Anomalisa (Ídem, EU, 2015), de Charlie Kaufman y Duke Johnson, Esta cinta animada logró, al final, provocarme una profunda depresión y, al mismo tiempo, inyectarme un hálito de esperanza. No he visto mejor historia de amor/desamor con muñequitos. Mi crítica in extenso, por acá

2. Phoenix (Ídem, Alemania, 2014), de Christian Petzold. Así como Hithcock se apropió de la trama general de cierta novela de misterio para llevarla a sus propios terrenos temático-obsesivos en De entre los Muertos (1958), Petzold retoma otro thriller adaptado anteriormente sin pena ni gloria al cine (Volver de entre las Cenizas/Thompson/1965) para entregarnos un fascinante relato sobre la culpa, el olvido y el (auto)engaño de toda una sociedad. Mi crítica, in extenso, por acá.

3. 45 Años (45 Years, GB, 2015), de Andrew Haigh. Otra vez la intrusión del pasado: una pareja que está a punto de celebrar sus 45 años de matrimonio (Charlotte Rampling y Tom Courtenay) ve cómo su apacible rutina se derrumba en unos cuantos días cuando él recibe una carta que lo lleva a recordar una antigua novia que tuvo antes de casarse con su esposa de toda la vida. El final es uno de los grandes desenlaces de este año... y de cualquier año.

4. La Tribu (Plemya, Ucrania-Holanda, 2014), de Miroslav Slaboshpitsky. Violenta, oscura y tremendista, sin duda. Pero también impulsada por una imbatible capacidad para contar una historia visualmente. De eso se trata el cine, ¿o no? Mi crítica, acá

5. Que Horas ela Volta? (Brasil, 2015), de Anna Muylaert. Una capciosa exploración sobre las tensiones de casta y de clase en el Brasil contemporáneo a través de la historia de una criada que es "como de la familia" y de su rebelde hija que, ella sí, es su verdadera familia. Vista en Jerusalén 2015 y enviada -por desgracia, sin éxito- a competir por el Oscar 2016 a Mejor Cinta en Idioma Extranjero, la película estará disponible en DVD americano en unas cuantas semanas.

6. Intensa Mente (Inside Out, EU, 2015), de Pete Docter y Ronnie del Carmen. Se trata del regreso de Pixar a las Grandes Ligas -aunque tampoco es que estuviera haciendo pura basura, la verdad sea dicha. Mi entusiasmo escrito en forma de crítica, acá

7. Magical Girl (España-Francia, 2014), de Carlos Vermut. Un entramado de historias y personajes que no deja de sorprendernos en ningún momento. Otro relato anclado en una obsesión inextinguible. 

8. The Duke of Burgundy (GB-Hungría, 2015), de Peter Strickland. Una historia de amor para toda la vida que, como suele suceder, son las más sublimes... y las más enfermas. Una pequeña maravilla cinéfila. Mi crítica, por acá

9. Puente de Espías (Bridge of Spies, EU, 2015), de Steven Spielberg. Otra obra mayor de un maestro en pleno uso de todas sus facultades narrativas y visuales. Ya casi no se hace cine como el que hace Spielberg. Y, además, pareciera haber sido planeado para estrenarse en el momento más políticamente pertinente posible.

10. Shaun el Cordero (Shaun the Sheep Movie, GB-Francia, 2015), de Mark Burton y Richard Starzak. Un encuentro entre el slapstick más elaborado y la comedia de costumbres más alocada al estilo de la Casa Aardman. Mi crítica, aquí

11. Mr. Turner (GB, 2014), de Mike Leigh. Esta biopic sobre el paisajista inglés Turner puede parecer, en el papel, una mera "película de papá". En manos -y en la cámara- de Leigh, es el retrato de una personalidad, una forma de vida y una manera de ver. Injustamente nunca estrenada en México pero ya visible hasta en la televisión de paga.

12. Wir sind Jung. Wir sind Stark (Alemania, 2014), de Burhan Qurbani. Ambientada a inicios de los 90 en una pequeña ciudad este-alemana poco después de la reunificación, esta cinta nos ubica en un malhadado día en el que la renaciente xenofobia anti-inmigrante estalló. Otra película dolorosamente pertinente.

13. '71 (GB, 2014), de Yann Demange. En el año del título, un joven e inexperto soldado británico es dejado a su suerte en las peligrosas calles de Belfast, en medio de una virtual guerra civil. El debutante Demange vaya que saber dirigir cine de acción.

14. Mad Max: Furia en el Camino (Mad Max: Fury Road, EU, 2015), de George Miller. ¿Star Wars?: ¡Ja! El mejor regreso a una saga setentera fue, por supuesto, este. Mi crítica, acá

15. Está Detrás de Ti (It Follows, EU, 2014), de David Robert Mitchell. La mejor película de horror que vi en el año. Una premisa abstracta impulsa, hasta el desenlace, este fascinante ejercicio formal. Mi crítica en Reforma


¿Que nada me gusta? Van otras casi cuarenta películas notables que vi en el año, pa' que no digan. En el orden en el que las vi: Nicije Dete, Leviatán (Zvyagintsev, 2014), Mommy, Foxcatcher, Francotirador, A Single Life (cortometraje), La Habitación Azul, Amor Loco, La Isla Mínima, El Escarabajo de Oro, El Niño y el Mundo, Radicales, Zonas Húmedas, Violencia, El Amor es Extraño, El Año Más Violento, Tan Negro como el Carbón, Carmín Tropical, Shipwreck (cortometraje), Pride (cortometraje), La Corte, El Club, Durak, La Patota, Misión: Imposible - Nación Secreta, El Botón de Nácar, Negociador, Los Exiliados Románticos, Loreak, Slow West, La Imagen Ausente, Mientras Somos Jóvenes, Listen to Me Marlon, El Recuerdo de Marnie, La Mirada del Silencio, Brooklyn, Spotlight.

Una película que apenas vi este año pero, de haberla visto cuando correspondía, se hubiera colado a mi lista del 2013: Fruitvale Station (Coogler, 2013).

Una película que creció en mi apreciación después de muchos años de haberla visto: Y Tu Mamá También.

Un clásico que volví a ver y que, por supusto, sigue siendo un clásico: The Thin Blue Line.

Clásico que, shame-on-me, apenas vi en este año: Fuego en la Llanura

¿Televisión? No veo tanto para que mi lista sea significativa, pero, ahí va de todas formas: las temporadas de Mad Men, The Knick (ese episodio final, carajo), The Americans, Fargo, The Fall y Broadchurch. Dos miniseries: Olive Kitteridge y Show Me a Hero; y dos miniseries documentales: The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst y Sinatra: All or Nothing at All

Y ya. 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El evangelio del 2015 según... Arturo Aguilar/XIV




El ubicuo Arturo Aguilar -que escribe en Rolling Stone, comparte un podcast en Dixo con Alejandro Alemán, además cubrir cuanto festival nacional se deja- envió a este blog no una sino dos listas de lo mejor del 2015, como sigue:

- Spotlight, de Tom McCarthy. 

- Anomalisa, de Charlie Kaufman y Duke Johnson.

- The Look of Silence, de Joshua Oppenheimer.

- 45 Years, de Andrew Haigh.

- Inside Out, de Pete Docter y Ronnie del Carmen.

- Tangerine, de Sean Baker.

- Taxi, de Jafar Panahi.

- Carol, de Todd Haynes.

- The Lobster, de Yorgos Lanthimos.

- Hitchcock/Truffaut, de Kent Jones. 

- The Assassin, de  Hou Hsiao-Hsien.

- Amy, de Asif Kapadia.

- Night Will Fall, de André Singer.

- It Follows, de David Robert Mitchell.

- The Revenant, de Alejandro G. Iñárritu (y a mi consideración, también de Emmanuel Lubezki).

MENCIÓN HONORÍFICA:
Mad Max: Fury Road, The Room, White God (Hagen y Yo), The Kindergarden Teacher, Girlhood (Banda de chicas), El secuestro de Michel Houllebecq, Iris, Beasts Of No Nation, Gett (El juicio de Viviane Amsalem), El club, The Witch, Victoria, Los reyes del pueblo que no existe.


TOP DOCUMENTALES 2015

Como intenso y ferviente consumidor de cine documental, no pude evitar querer darle su propio y muy merecido Top a las películas que pude ver de este importantísimo y vital género cinematográfico.

- Look of silence, de Joshua Oppenheimer.

- Hitchcock / Truffaut, de Kent Jones.

- Night will fall, de André Singer.

- Amy, de Asif Kapadia.

- Iris, de Albert Maysles.

- Heart of a dog, de Laurie Anderson.

- Los Reyes del pueblo que no existe, de Betzabé García.

- Going clear: Scientology and the prison of belief, de Alex Gibney.

- Winter on fire: Ukraine’s fight for freedom, de Evgeny Afineevsky. 

- Steve Jobs: the man in the machine, de Alex Gibney.

- The Roosevelts, de Ken Burns.

- Best of enemies, de Robert Gordon y Morgan Neville.

- In Jackson Heights, de Frederick Wiseman.

- El botón de nácar, de Patricio Guzmán.


- He Named Me Malala, de Davis Guggenheim.   

martes, 29 de diciembre de 2015

El evangelio del 2015 según... Mauricio González/XIII



Sin escribir tanto como algunos quisiéramos, Mauricio González Lara es, de cualquier manera, una de las voces más distintivas de la crítica (de cine y televisión) en este país. Pero como suele tener problemas con el suministro de energía eléctrica y está dedicado a otros asuntos más redituables (y misteriosos) que la crítica, no publica tanto como debería (en Letras Libres y en el suplemento Confabulario de El Universal). Shame-on-him.
En todo caso, lo convencí para que entregara su top-20 de 2015, como sigue:  


1 Mad Max: Furia en el camino (George Miller). La experiencia más poderosa del año. Mis razones, acá.

2 Phoenix (Christian Petzold). La resurrección hitchcockiana de Vértigo como vehículo para reflexionar sobre la desmemoria, el perdón y la culpa. Sin exagerar: Phoenix despliega uno de los finales más estrujantes de la historia. Emotivo ajuste de cuentas. Speak low.

3 Anomalisa (Charlie Kaufman). La tensión entre la expresividad humana y la careta que la aprisiona y aplasta es una batalla a la que se regresa mucho tiempo después de haber visto la película. Brillante mal viaje.

4 Respira (Mélanie Laurent). Un tratado sobre la asfixia emocional de una amistad marcada por el rencor de clase, la atracción sexual no declarada y el arribismo. El monstruo del año: la carismática Lou de Laage.

5 45 años (Andrew Haigh). El baile final no sólo sublima a Charlotte Rampling, sino que eleva como maestro a Andrew Haigh. Una historia de fantasmas sin presencias sobrenaturales. Smoke Gets in Your Eyes.

6 Gett: el juicio de Viviane Amsalem (Ronit Elkabetz, Shlomi Elkabetz). En manos menos capaces, el asunto podría ser  un sermón aburridísimo de excelentes intenciones, pero no, la pieza está llena de ambigüedad y ánimo corrosivo. Sorprende que la exasperación alimentada por  la negativa de la dupla esposo/Estado por anular el matrimonio de Viviane no llevara a algunos espectadores sensibles a quemar la pantalla.

7 Edén (Mia Hansen-Løve). Esta crónica de la escena “garage” francesa pasa de la empatía cósmica a la silenciosa tragedia de saber que el mundo te ha dejado atrás. Al igual que la música que pinchan sus protagonistas, la cinta habita en algún lugar entre la euforia y la melancolía, en un paraíso condenado a desaparecer.

8 Sicario (Denis Villeneuve). Cielos metálicos, espacios desolados,  abstracción. El MVP de Sicario es, sin duda, el fotógrafo Roger Deakins. El plano cenital del la sombra del avión que cruza el desierto bastaría para incluirla en la lista de cualquier año.

9 Está detrás de ti (It Follows, David Robert Mitchell). En este link puedes encontrar un breve ensayo donde comento esta cinta y otras obras de terror clave de la década en curso.

10 Sinatra: All or Nothing at All / Jobs: The Man Inside the Machine / Going Clear: Scientology and the Prison of Belief (Alex Gibney). Gran año para Gibney, quien estrenó tres documentales de referencia en 2015. Si bien narrados con diferentes grados de simpatía, las piezas sobre Sinatra y Jobs giran en torno a personajes cuyos claroscuros no eclipsan el legado de su genio; Going Clear, por el contrario, es un ataque frontal a uno de los cultos más voraces de la posmodernidad: la cienciología.
Más sobre Sinatra: All or Nothing at All, aquí    

11 González: falsos profetas (Christian Díaz Pardo).  No esperaba ver la dupla Taxi Driver / El rey de la comedia como marco referencial de esta cinta mexicana sobre predicadores, estafas y almas perdidas. Una agradable sorpresa que rebasa su influencias scorsesianas y construye un sólido trabajo sobre la desazón del México actual.

12 Intensa-mente (Pete Docter). En este link puedes acceder a un texto sobre esta película y la filosofía Pixar.

13 El regalo (Joel Edgerton). Tres razones por las que esta obra es la sorpresa de 2015: Uno, bajo su piel de thriller de acosador versus pareja feliz se esconde una reflexión a la Michael Haneke sobre responsabilidad y crímenes pasados; Dos,  Edgerton dirige con un refinado discurso visual: vidrios empañados, miradas ambiguas, rostros tristes, encuadres ominosos; Tres, si bien nunca deja de ser genérica, es efectiva y perturbadora, es decir, la clase de thriller que David Fincher rara vez entrega del todo. Edgerton, quien también es el autor del guion, es un talento a observar.

14 El clan (Pablo Trapero). Es una pena que nadie le haya ofrecido la adaptación de Plata Quemada, la novela de Ricardo Piglia, a Pablo Trapero. A diferencia de, digamos, Johnny Depp, Guillermo Francella no tiene que habitar una botarga para convertirse en un hijo de puta de ojos muertos.

15 Mientras somos jóvenes (Noah Baumbach).  Sin ser generosa -los millennials apestan; los cuarentones son todavía peores-, este retrato de batallas generacionales destila encanto y sabiduría. La secuencia en la que Ben Stiller y Naomi Watts bailan hip hop es lo más disfrutable que les hemos visto a ambos en varios años.

16 Misión imposible 5: nación secreta. (Christopher McQuarrie). Tom Cruise es un pésimo actor, pero esa característica es precisamente la que dimensiona su popularidad y carisma. En este link puedes leer mis argumentos, así como mi opinión sobre la saga de Misión imposible.   

17 Manakamana (Pacho Vélez y Stephanie Spray). ¿En qué piensan los pasajeros que vemos pasar por este “trance teleférico”?  Hay un bello efecto acumulativo en Manakamana. Tiempo dentro del tiempo. Cuando los músicos comienzan a tocar, el quiebre es sobrecogedor. Se ha llegado a una especie de  destino, donde una fase vital está próxima a concluir, inevitablemente. Un experimento fascinante.

18 Best of Enemies (Robert Gordon, Morgan Neville). Otro documental imprescindible. Un fantástico relato de esgrima mental que deviene en una tragedia que aún permea el debate estadounidense: la validación de la deshonestidad intelectual y el argumento ad hominem para vencer al adversario.

19 El expreso del miedo (Snowpiercer, Bong Joon-Ho). Los 20 minutos finales son innecesarios, pero Snowpiercer desarrolla una fuerza alucinatoria que recompensa haber esperado casi dos años para verla en una sala mexicana. “El tren del 1%”.

20 Spectre (Sam Mendes). La secuencia inicial de Spectre es la obra magna de la administración de Miguel Mancera, el único logro de su gobierno.

+Televisión: Mad MenShow Me a Hero, Louie, The Knick, The Americans, BoJack Horseman.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Sé lo que viste el fin de semana pasado/CCCX



45 Años (45 Years, GB, 2015), de Andrew Haigh. Una pareja a punto de celebrar sus 45 años de casados (Charlotte Rampling y Tom Courtenay, ganadores con toda justicia del Oso de Plata a Mejor Actriz y Mejor Actor en Berlín 2015) ve su apacible rutina matrimonial resquebrajada cuando él recibe una carta de las autoridades suizas en la que le informan que se ha encontrado, en un glaciar, el cuerpo congelado de una antigua novia con la que había vivido algún tiempo, antes de conocer a su actual mujer. En un año en el que hemos visto grandes finales fílmicos -un par de ejemplos: el de Carmín Tropical (Pérezcano, 2014) y el de Phoenix (Petzold, 2014)-, el desenlace de 45 Años a ritmo de "Smoke get in my eyes" no desmerece en lo absoluto. Una de las mejores películas del 2015. Espero escribir de ella in extenso en los próximos días.

Snoopy y Charlie Brown: Peanuts, la Película (Snoopy & Charlie Brown: The Peanuts Movie, EU, 2015), de Steve Martino. El primer largometraje de Charlie Brown y su fiel perro beagle Snoopy realizado después de la muerte de su creador, Charles Schulz y de su realizador televisivo/cinematográfico, el sonorense José Cuauhtémoc Meléndez (Bill Meléndez pa' los cuates), es un buen ejemplo de cómo lograr un buen equilibrio entre el respeto a la tradición y la renovación de la misma. Mi crítica, en el blog, esta semana. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

El evangelio del cine mexicano del 2015... según yo/XII




Año de contrastes para el cine mexicano. Para variar. Por un lado se produjeron 140 filmes, la mayor cantidad en la historia -el récord anterior era de 135, hacia el fin de la Etapa de Oro del Cine Mexicano, en 1958- pero, también, solo se estrenaron 79, además de haber decaído de forma notable la asistencia del público del cine mexicano (en 2014 se vendieron 23 millones de entrada para ver cine nacional; en 2015, solo 17; véase el artículo del especialista Edgar Apanco por acá). 
Otro contraste más: aunque los mexicanos que hacen cine en Hollywood y el propio cine mexicano ganaron premios por todas partes (González Iñárritu y Lubezki obtuvieron sus respectivos Oscars, la productora mexicana Lucía Films hizo un impresionante triplete ganando premios en Berlín -con 600 Millas/Ripstein/2015-, Cannes -con El Último Paciente/Franco/2015- y Venecia -con Desde Allá/Vigas/2015-), los festivales mexicanos presentaron una competencia nacional que, en el mejor de los casos, fue apenas aceptable y, en el peor, francamente insufrible. Al platicar con algunos de los programadores de estos festivales, la respuesta recurrente fue: "y hubieras visto las que llegaron y no escogimos...".
O sea, este año no hubo una cinta presentada en un festival nacional al nivel de Güeros (Ruizpalacios, 2014) o Carmín Tropical (Pérezcano, 2014). Eso sí: el documental sacó la casta, como de costumbre y, también, hubo varios cortometrajes notables de cineastas consagrados que, por fortuna, ahora tienen la ventana de exhibición en línea con sitios como Cinema Uno y Filmin Latino. Ojalá que por ahí aparezcan pronto esos cortometrajes para ser revisados, además de los buenos documentales y las meritorias ficciones que, mal que bien, bien que mal, se siguen produciendo en este país. Y sin embargo, el cine nacional se mueve.

Mi top-10 de cine nacional, en orden de preferencia, es:

1. Carmín Tropical (México, 2014), de Rigoberto Pérezcano. (Debió haber estado en mi lista de 2014, pero apenas la vi este año). Mi crítica en Reforma

2. Violencia (México-Colombia, 2015), de Jorge Forero. Escribí de ella por acá cuando se estrenó.

3. Los Reyes del Pueblo que No Existe (México, 2015), de Betzabé García.

4. 600 Millas (México-EU, 2015), de Gabriel Ripstein. Mi crítica en Reforma.

5. El Último Paciente (Chronic, México-Francia, 2015), de Michel Franco.

6. Desde Allá (México-Venezuela, 2015), de Lorenzo Vigas.

7. Me Quedo Contigo (México, 2014), de Artemio Narro. Debí anotarla en mi lista del 2014, pero lo olvidé por bestia. Resuelvo esa omisión aquí. Mi crítica, en todo caso, acá.

8. El Hombre que Vio Demasiado (México, 2015), de Trisha Ziff. Escribí de ella unas líneas por acá.

9. Desierto (México-Francia, 2015), de Jonás Cuarón.

10: Cuatro notables cortometrajes, en el orden en el que los vi: La Parka (México, 2014), de Gabriel Serra (29 minutos); Trémulo (México, 2015), de Roberto Fiesco (20 minutos); Muchacho en la Barra se Masturba con Rabia y Osadía (México, 2015), de Julián Hernández (22 minutos) y Ausencias (México-El Salvador, 2015), de Tatiana Huezo (28 minutos).

¿Qué dónde quedó Güeros? En mi lista de lo mejor del 2014. por acá. 

viernes, 25 de diciembre de 2015

El evangelio del 2015... según José Luis Losa/XI




Tal como el año pasado, el colega español José Luis Losa -crítico de cine, director de Cineuropa, gran camarada a quien pude saludar este año en Jerusalén 2015- ha compartido con los lectores del blog su lista de lo mejor del año, un top-20 que va como sigue:

1) CAROL

2) THE LOBSTER

3) SANGUE DEL MIO SANGUE

4) INHERENT VICE

5) TROIS SOUVENIRS DE MA JEUNESSE

6) LA CALLE DE LA AMARGURA

7) DEMON (Marcin Wrona)

8) IRRATIONAL MAN

9) DESDE ALLÁ

10) SONGS MY BROTHER CAUGHT ME

11) SON OF SAUL

12) QUEEN OF EARTH

13) NASTY BABY

14) 500 MILLES

15) COSMOS

16) RABIN, THE LAST DAY

17) SPOTLIGHT

18) A BIGGER SPLASH

19) FRANCOFONÍA

20) EL CLUB

jueves, 24 de diciembre de 2015

El evangelio del 2015... según Naief Yehya/X



Como en años anteriores el crítico y ensayista Naiel Yehya ha compartido su lista de lo mejor del año, como sigue: 



Las seis indispensables del 2015

1. Mad Max Fury Road, de George Miller
2. Ex Maquina de Alex Garland
3. Heart of a Dog, de Laurie Anderson
4. The Assassin, de Hou Hsiao-hsien
5. Son of Saul, de László Nemes
6. Inside Out, de Peter Docter



Las otras siete mejores

7. Las mil y una noches, de Miguel Gomes
8. Cemetery of Splendour, de Apichatpong Weerasethakul
9. Experimenter, Michael Almeyda
10.The Witness, de James Salomon
11. Carol, Todd Haynes
11. Sicario, de Denis Villeneuve
12. It Follows, de David Robert Mitchell



La cuatro grandes desilusiones del año:

Love, de Gaspar Noe
Eden, de Mia Hansen Love
Gueros, de Alonso Ruiz Palacios
Cartel Land, de Matthew Heineman



Nota Bene:

Esto se escribe con la irresponsabilidad de no haber visto Star Wars. Episode VII, 45 Years ni The Big Short. Pero con unas ganas tremendas de incluir a The Revenant, de Alejandro González Iñárritu, que se estrenará hasta el 2016 pero que merece estar entre las mejores de este año y del próximo.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El evangelio del 2015 según... Miguel Cane/IX



El colega Miguel Cane ha compartido su top-10 comentado, como sigue: 


1.- 45 Years (Andrew Haigh)
La dolorosa y sutil vivisección que hace Haigh (Weekend) a los cinco días previos a la celebración del cuarenta y cinco aniversario de bodas de Kate y Geoff Mercer (la formidable mancuerna de Charlotte Rampling y Tom Courtenay) es el eje y razón de ser de una de las mejores cintas no sólo del año, sino de la década: cuando los Mercer reciben notificación de que en un glaciar en los alpes suizos aparece el cuerpo, perfectamente preservado, de una antigua novia del marido que desapareció años antes de que conociera a su consorte, un tropel de fantasmas invisibles se manifiesta en su hogar y en su vida cotidiana, trastornándola de modo irreparable. Una auténtica fábula de horror gótico (en el más estricto sentido de la regla: el pasado vuelve al presente para amenazar el porvenir con su larga sombra), con implicaciones posmodernas y una delicadeza en su trazo y ejecución, 45 Years es un filme adulto, hecho por y para adultos: la Rampling es una auténtica fuerza de la naturaleza en su interpretación y no sería imposible que obtuviera una nominación al Oscar. Portento de contención y presencia, brinda la coronación de una carrera de cinco décadas en un trabajo actoral impecable.

2.- The Lobster (Yorgos Lanthimos)
Después de ese brutal debut que fuera Kynodontas, era de esperarse que Lanthimos siguiera explorando el universo aberrante que ha cultivado, pero nadie habría imaginado que su primera cinta internacional sería una comedia romántica de Wes Anderson influida por Roman Polanski, que si bien se mantiene fiel al estilo del autor, no está exenta de algunos elementos del género, filtrados por una óptica muy particular. En un universo paralelo, la pareja es el estatus social compulsorio: quien no se ajuste a la norma es enviado a la fuerza a residir en un suntuoso hotel ecos de El año pasado en Marienbad donde tiene un tiempo limitado para emparejarse (el amor no cuenta tanto como la compatibilidad) o de lo contrario, será transformado en un animal de su elección, por el resto de su vida. Así es como se conoce a David (Colin Farrell, en su mejor trabajo en años), un miope y blandengue Godínez que es enviado a este hotel y se ve involucrado tanto en una revolución, como en un romance insólito con una mujer extraordinaria (Rachel Weisz). Una cinta que lo mismo enternece y perturba profundamente.

3.- Carol (Todd Haynes)
Es bien sabido que Haynes es un cineasta obsesionado con el glamour de una época que ya no existe y que en cierta forma, ha buscado en su trabajo reciente reproducir un estilo reminiscente de los womens films de los 40 y 50 (Douglas Sirk, George Cukor, et al) filtrado a través de su propia sensibilidad y los temas que le interesan hoy día. Así, su último filme, Carol basado en una novela de Patricia Highsmith, donde la sordidez es reemplazada por la tensión romántica podría conformar una trilogía con Far from Heaven (2002) y la colosal miniserie Mildred Pierce (2011). Cate Blanchett y Rooney Mara son una pareja sólida y radiante de carisma (¡y esa ropa!) en una historia de amor prohibido que revela varias capas de la condición femenina en un lugar y tiempo específicos. El elenco funciona de maravilla e inclusive, en un personaje antipático, Kyle Chandler está muy bien. Mezcla de nostalgia y avant-garde es un filme tan idiosincrásico como bellísimo.

4.-  Ingrid Bergman in Her Own Words (Stig Björkman)
En el centenario de la que fue, después de la Garbo y la Davis la estrella de cine más célebre de su tiempo, los hijos que tuvo con el cirujano Petter Lindström y el cineasta Roberto Rossellini, incluyendo a Robertino (el fruto del pecado) y la absolutamente fabulosa Isabella le rinden homenaje con una emotiva mirada a la mujer que existía detrás del mito: alegre, severa, inteligente, insegura, generosa, volátil: Alicia Vikander presta su voz y perfecta dicción para leer fragmentos de sus cartas personales y diarios, ilustrados estos pasajes con escenas de películas domésticas muchas veces tomados por ella misma que, sin prescindir de la ternura, también dejan el asomo  a manera de vestigio prístino y contundente de su personalidad. Con apariciones de Sigourney Weaver (que, afortunada, debutó en teatro profesional bajo su tutela) y Liv Ullmann (de quien también fue amiga entrañable) este documental (que no busca el morbo como el más popular Amy), muestra los entresijos de una manera de cine que ya no existe, de un mundo que ya se fue, pero que en la presencia radiante de Santa Ingrid, de algún modo permanece.

5.- Inside Out (Pete Docter, Ronaldo Del Carmen)
Posiblemente la mejor cinta de Pixar desde Wall-E: la brillante idea de mostrar el proceso emocional de una prepúber con personajes animados, sirve para narrar una historia entrañable y de engañosa sencillez; el mensaje no está puesto con calzador, por el contrario, se trata con sutileza y compasión el paso de la infancia a la madurez, recordándonos que, si bien la alegría es lo que nos hace ser quienes somos, la tristeza es lo que nos hace crecer. Una verdadera joya, y no sólo para niños.

6.- Carmín Tropical (Rigoberto Pérezcano)
Bella y discreta, con una extraña melancolía en su ser, Mabel (José Pescina) es una joven muxe que regresa a Juchitán, a tratar de resolver la misteriosa muerte de su mejor amiga. Lo que parecería un thriller convencional, en manos de Pérezcano se vuelve algo sumamente original; un alucinante e inquietante viaje de los sentidos, por distintos recovecos de la oscuridad del alma. Escrita con maestría y con un ritmo que evoca a Hitchcock y Carpenter, Carmín Tropical es una de las cintas de género más sobrias y elegantes que se han realizado en México: sin caer en lugares comunes y con una mano firme, y todas las referencias correctas, Pérezcano se perfila como uno de los cineastas más logrados y brillantes de su generación.

7.- Darling (Mickey Keating)
Una joven tímida, cortés y virginal a la que sólo conocemos como Darling, ataviada con un muy chic vestidito negro, se queda sola en un apartamento antiguo en el mejor barrio de Manhattan y comienza a tener una extraña experiencia. ¿Es esto un colapso mental? ¿Un remake de Repulsión? No. Se trata de una cinta de ultra-low-budget en la que Keating, a quien nada de lo horripilante le es ajeno (véase sus filmes anteriores, Ritual y Pod), se interna en los bosques de Bergman (o bien, en los apartamentos de Polanski) de la mano de su valerosa actriz Lauren Ashley Carter con un cameo extendido de lo que queda aún de Sean Young y somete al espectador a una angustiosa, hipnótica y atmosférica sesión de horror inexplicable. Con una ambientación muy inspirada en los años 60 y filmada totalmente en glorioso blanco y negro, y nunca desmerece en su homenaje.

8.- High Rise (Ben Wheatley)
A partir de una novela de J.G. Ballard, Wheatley que desde Kill List se ha colocado como uno de los más destacados cineastas británicos, con una especialidad en temas extraños explora una década de los 70 en un universo ligeramente diferente y a través de este prisma muestra la caída de un ser humano promedio, en este caso un médico taciturno (Tom Hiddleston), en las garras de una revolución —¿o será de-evolución? que se suscita al interior de un ultramoderno y supersofisticado rascacielos de apartamentos, que al ser autosustentable se convierte en un microcosmos donde la estructura de las clases sociales se colapsa y la anarquía se torna rampante. Brutal, sin cortapisas y con el estilo visual único que ha distinguido a Wheatley, esta ópera de horror y violencia no es apta para pusilánimes.

9.- Spotlight (Thomas McCarthy)
El cine con consciencia social en Hollywood parecía haber caído en desuso ya no están Lumet ni Pakula, por ejemplo y estar relegado a las filas independientes hasta ahora que Thomas McCarthy (el mismo de Win/Win) lo aborda, sin ninguna de las trazas de la pretenciosidad y mamonería de David O. Russell, para contar la apasionante y tremenda historia del equipo de periodistas investigadores del Boston Globe que en 2001 descubren la conspiración de la arquidiócesis local para ocultar una serie de abusos sexuales de sacerdotes católicos contra menores. Encabezado por un estupendo Mark Ruffalo, el reparto es sólido y presenta una historia tan impactante como inmediata. McCarthy no hace concesiones al tema y va duro: el resultado es una cinta memorable, fuerte, sobria y sin superficialidades; a la manera de Todos los hombres del presidente.  Ya no las hacían así, y este retorno en forma es muy bienvenido.

10.- Queen of Earth (Alex Ross Perry)
Catherine (Elisabeth Moss) rompe con su galán y busca solaz y descanso en la casa campestre de su amiga Virginia (Katharine Waterston). Lo que parecería ser el encuentro de dos amigas, se revela como un estudio de la simbiosis, de la sutil manifestación de la locura y tal vez, incluso, de la incursión de la maldad de manera calculada en un territorio virgen, pero tremendamente fértil. Con ecos de Persona y El Bebé de Rosemary muy presentes, aún si tiene una voz perfectamente clara e individual, el cineasta indie Perry se atreve a retorcer géneros y crear una cinta con personalidad múltiple, que provoca una reacción visceral, y muestra a dos espléndidas actrices dejarse llevar a un territorio incógnito, del que sus personajes no regresarán ilesos.