domingo, 3 de noviembre de 2013

El cliché que yo ya vi/CXVIII




 Joel Meza propone: 

Más vale pluma en mano...: En las películas, los humanos somos capaces de enviar naves al espacio pero la tecnología no alcanza para diseñar un portaplumas funcional: siempre que una escena muestra acción en gravedad cero, es imperativo que aparezca, junto a los flotantes personajes, el proverbial bolígrafo girando sin control, para que terminemos por aceptar que, en el espacio, nuestras fallas tecnológicas... caen por su propio peso. Stanley Kubrick habrá sido el primero en usar la idea con la pluma de Heywood Floyd en el transbordador de la extinta Pan Am, en 2001 Una Odisea Espacial. Desde entonces, no hay escena en gravedad cero que no incluya un instrumento de escritura volador. En estos días, Alfonso Cuarón no se quiso quedar atrás y no me extrañarían las nominaciones a mejor actor de reparto para... Bic.