jueves, 3 de febrero de 2011

Los Fernández de Peralvillo


Desde el martes pasado y hasta el próximo jueves 10, la Cineteca Nacional está presentando un merecido homenaje al gran cinefotógrafo Alex Phillips con la programación de una muestra de las mejores cintas en las que trabajó. Mañana se exhibirá el clásico Aventurera, de la que escribí largo y tendido por acá, y el domingo próximo se presenta Los Fernandez de Peralvillo (México, 1953), uno de mis filmes favoritos de Alejandro Galindo.
La historia de un humilde muchacho de barriada, Mario Fernández (Víctor Parra), que por la búsqueda del dinero es corrompido hasta quedar solo y acorralado, parece una lección de desmovilización social: no intentes progresar y mejor quédate en
Peralvillo, con la gente buena del barrio. De todas formas, la cinta se deja ver con gusto por su magnífico reparto y por algunas astutas secuencias que pintan la cotidianidad de la corrupción: el falso debate en una asamblea de consumidores, la plática entre el líder transa Roberto Márquez (un eficaz David Silva) y Don Eufemio (Rafael Icardo), un ladrón de auto-partes, además de los sabrosos diálogos del tío cínico Don Pancho (extraordinario Andrés Soler), quien dice -vea usted la foto- que hay que consumir productos nacionales... para luego pedir, sin parpadear, un vino chianti. Hasta parece diputado.

Los horarios y fechas del homenaje a Alex Phillips, aquí.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Esta no la he visto. A buscarla. Leyendo la reseña el primer pensamiento que se me vino a la mente (... ni modo que al ombligo, ¿no?) y sobre todo al llegar a tu remate es que las cosas no han cambiado mucho. El segundo pensamiento fue que una de las razones de la nula difusión del cine nuevo mexicano (que no es lo mismo que esa tonta etiqueta "nuevo cine mexicano" que ya lleva veinte años) es la escasa difusión del cine mexicano en general, sin importar la época.

Entonces el tercer pensamiento que tuve es que si las situaciones presentadas en películas como Los Fernández de Peralvillo nos muestran que muchas de las razones para que seamos el país que somos vienen desde muy atrás o más bien una: la corrupción, tal vez esa misma sea la razón por la que el cine mexicano, viejo o nuevo, ha dejado de tener difusión. Mientras menos nos veamos al espejo, menos sabremos que estamos despeinados. O calvos.

suavecito dijo...

¡chingacamaca! ¡esta me la perdi! ver a David Silva y a Víctor Parra en pantallota!!!! ahhhhhhhhh!

ojala pronto pongan otra con ellos dos, he.