domingo, 25 de julio de 2010

Confesiones verdaderas/XXVIII


"Nunca pretendí ser cineasta. En realidad, la pintura es mi verdadera inspiración...
Cuando hice mi primera película, La Pointe-Courte, sí sabía lo que estaba haciendo, pero no sabía nada de cine, por lo que no entendía si el filme era original o arriesgado -y sí, era original y arriesgado. Luego, cuando a la gente le gustó tanto La Pointe-Courte, pensé: 'Bueno, debería convertirme en cineasta'".
Bendita decisión, agregaría yo.

Agnès Varda en una entrevista a Sophie Mayer en Sight and Sound, octubre de 2009.

4 comentarios:

marichuy dijo...

Me encanta su despojo de poses y reflexiones 'grandilocuentes' del tipo: "yo antes de gatear ya sabía que sería cineasta". Por otro lado (repetiré un lugar común), la pintura y el cine no son artes lejanos, para nada. Hay cineastas que hacen filmes como lienzos vivientes.

Saludos Ernesto

Diezmartinez dijo...

Sí, gran cineasta. Lo único que me pesa en Guadalajara es que asistí a la función en la que ella no estuvo, presentando Las Playas de Agnès. Una de las pocas cineastas clásicas, en el más amplio sentido del término, que siguen vivas y activas en el cine contemporáneo.
Y, por cierto, hay que recordar que antes de cineasta fue fotógrafa. Ya tenía un entrenamiento previo sobre el manejo de imágenes.

eljack13 dijo...

Ella es simple y llanamente "Modesta", por lo demás seguro que tiene la capacidad artistica, no la bajaron del barco y le dieron los hilos por cosas de la vida.

Joel Meza dijo...

"... filmes como lienzos vivientes..." eso pienso cuando veo películas de Greenaway.