martes, 22 de diciembre de 2009

Avatar


El cinecrítico J. Hoberman, del semanario neoyorkino Village Voice lo ha definido mejor que nadie: Avatar (Ídem, EU-GB, 2009), el octavo largometraje del “rey del mundo” James Cameron, es, “sin lugar a dudas, el mejor western de caballería realizado en tercera dimensión… Lástima que el modelo de este western haya sido Danza con Lobos (Costner, 1990)”.

En efecto, la trama escrita por el propio Cameron no es más que un mero recalentado de aquel ñoño western noventero en el que un soldado enviado a la frontera en donde viven los otros, los diferentes, termina siendo conquistado por esos “primitivos” que hablan otro lenguaje y que adoran la naturaleza, con la cual tienen una relación más que física, espiritual.

Estamos en la luna Pandora, en el año 2154. El exmarine parapléjico Jake Sully (Sam Worthington) es llamado a colaborar en un exclusivo proyecto científico-corporativo-militar: su misión es infiltrarse entre los miembros de la tribu de los Na’vi, una raza de humanoides de color azul y tres metros de altura, quienes viven en un edénico bosque repleto de bestias y plantas de fantasía. Cada quien tiene sus propios objetivos: los científicos, coordinados por la Dra. Augustine (Sigourney Weaver), están investigando qué relación especial tienen los Na’vi con la naturaleza que les rodea; los malvados capitalistas, dirigidos por un espléndido Giovanni Ribisi, quieren un mineral valiosísimo que se encuentra en los territorios de los Na’vi; y los militares, comandados por el coronel Quaritch (Stephen Lang, imponente)… bueno, los militares nomás quieren echar bala y matar todo lo que se mueva, como es su añeja costumbre.

La estrategia diseñada para la infiltración es el corazón visual y dramático de la película: Sully es colocado en una cápsula especial y, a través de ella, su mente es conectada con su “avatar”, un Na’vi “hechizo” indistinguible de los demás. De esa manera, con la forma física de cualquier Na’vi, pero con el habla, el pensamiento y los sentimientos de un ser humano, Sully está en condiciones de convivir con esa tribu que vive en un enorme árbol, que doma criaturas voladoras y que se conecta con todos los seres vivientes de Pandora a través de unas terminaciones nerviosas que se encuentran en la punta de su larga cabellera. Por supuesto, en la medida que Sully empieza a conocer a los Na’vi , especialmente a la princesa heredera Neytiri (Zoe Saldana actuando a través de la tecnología de captura de movimientos), su misión de agente-doble (o triple) se irá al caño, pues el mundo “ensoñado” en el que vive mientras está encerrado en la cápsula es más rico, más vívido, más placentero, que el mundo “real” en el que es un parapléjico atado a su silla de ruedas, sirviendo de peón en los intereses de los demás.

La trama, insisto, es muy elemental y harto derivativa: además de la ya mencionada Danza con Lobos, hay guiños a varios westerns revisionistas (El Ocaso de los Cheyennes/Ford/1964, por ejemplo) y un alud de referencias nada veladas a la participación militar estadounidense más reciente (“¿Qué quiere esta gente?”, dice desesperado el cínico corporativo Ribisi, “¡les hemos dado carreteras y escuelas y no cooperan!”, refiriéndose a los Na’vi, aunque podría estar hablando de los ingratos afganos o iraquíes). El discurso político del filme (antiimperialista, anticorporativo, antiutilitarista) es intachable aunque proviniendo del belicoso Cameron, de la casa Fox y de Hollywood mismo, el asunto resulta por lo menos gracioso: he aquí un filme que se estrenó simultáneamente en cada conjunto de cines de planeta pero que, eso sí, reniega del imperialismo gringo; he aquí un filme que propone que no importa el dinero sino el amor, pero que fue realizado con 300 millones de billetes verdes; he aquí un filme que abraza la idea de que lo primitivo y lo natural es valioso, pero la envoltura tecnológica del mensaje, incluyendo la 3-D, es lo que en realidad le puede interesar al espectador más escéptico, incluyendo a quien esto escribe.

Es en este último punto en donde Avatar me conquistó. La primera hora, en la presentación del escenario contrastante –la base militar americana y la selva virgen de los Na’vi-, Cameron juega con la tecnología que tiene a la mano como un auténtico maestro. Es evidente que la historia es casi irrelevante y que podría haber sido reducida a la mitad del tiempo. Sin embargo, hubiera sido un crimen visual hacerlo: la tercera dimensión envuelve tanto en los espacios interiores de la base –los hologramas que salen de la pantalla, curvándose- como en el interior de la selva misma, cuando uno siente que está caminando al lado de Sully, haciendo un lado la vegetación que aparece frente a nuestros ojos.

En su segunda parte –Avatar dura cerca de tres horas-, el filme se estaciona peligrosamente, acaso porque el asalto visual del inicio ha perdido mucho de su impacto y porque la trama del conquistador conquistado es previsible a leguas.

En la última sección, sin embargo, Avatar se recupera y con creces: la batalla monumental –por tierra, aire y fuego- entre los Na’vi y los mercenarios americanos quita genuinamente el aliento. Como buen cineasta de acción, Cameron conoce de qué manera montar los distintos escenarios y las diferentes batallas sin perder un instante a los personajes claves: Sully, Neytiri, el padre de ella Eytukan (Wes Studi), el guerrero Tsu’Tey (Laz Alonso), el diríase invencible coronel Quaritch, la marine con conciencia Trudy (Michelle Rodríguez)… En esa última media hora, Avatar justifica todos los halagos que se han escrito en el país del norte sobre ella, aunque su aparición en algunas listas de lo mejor del año me parece francamente exagerado.

En el epílogo, Sully despertará en su nueva vida, en su nueva forma, en su nueva carne… Ser un simple ser humano no es suficiente para él. Ni para James Cameron, por supuesto.

31 comentarios:

El Duende Callejero dijo...

Oh que la... ¿O sea que a nadie le gustó esa parte de Jar Jar Binks Da Movie In Love que está insertada a la mitad de la larga película? Pues donde más se mataron los programadores ¿no? Haciendo ver "los sentimientos" en los ojos de los monotes esos.

Champy dijo...

Hijoles.....

De acuerdo en ca-si todo!

Menos en eso de que la última media hora justifica tod...

Un detalle que presiento, y mira que en eso de que estoy de acuerdo incluyo tambien mi emoción eh!, es que en una segunda revisión, esa emoción quizá ya no se haga presente...

Insisto, me ha gustado, si, pero me parece mucha lana invertida.... En Nausicca Miyazaki salvó al mundo con 3000 veces menos lana.

2046

El Duende Callejero dijo...

Corrección: no está insertada, está metida con calzador y sin vaselina. Pero insisto: donde todas las cosas brillan, donde se ve la cultural extraterrestre desde "inside" y con todo el matiz ecologista, donde se descubre el amor (y por cierto ¿Por qué carótidas jamás un conquistador va y se fija en el ya sea portentoso o, como en este caso, huesudo trasero de una simple aldeana? Nombre, es de princesa pa' arriba... Y ahí va lo otro: ¿O sease que la realeza es, ahora sí cabe el término: universal? Chale) ¿No? Caminan por el bosque y hablan y el otro pela los ojitos y aaaah... En fin... Son unos insensibles, nomás le gustan los balazos y los documentales "a la" Discovery de planetas extraterrestres.

Diezmartinez dijo...

Bueno, más los balazos que los documentales a la Discovery, debo confesar... Ahora que lo pienso, ¿qué hubiera sido de Avatar si en lugar de Danza con Lobos el modelo hubiera sido The Searchers? Mmmmm... No, demasiadas complejidades para Mr. Cameron.

El Duende Callejero dijo...

¿The Searchers a la Jar Jar Bings Da Movie? Primero, duraría menos... Perdería menos tiempo en eso de lo cultural. Fuera menos "pontifica"... Eso de la cultura, la ecología y la manga se iría al diablo. Pero, oh, el problema ¿Quién cazaría a quién? ¿Otra vez los extraterrestres serían malignos o de plano los humanos serían los que se llevarían a un extraterrestre? Nombre, aquello va directo para ser Starship Troopers 4 entonces. No nos quebremos la cabeza, si en lugar de Tatanka Da Movie fuera Shane, otro gallo cantaría: de Waterworld no pasaría (aunque, ahora que lo pienso: también Waterworld se le pasa el minutero).

El Duende Callejero dijo...

Una de mis pesadillas es que a uno de esos que se hacen llamar "visionarios" se le ocurra, un buen día de estos, hacer una versión cinematográfica de ese hermoso cuento de Brian Aldiss llamada: Peligro Religión. Aunque confieso que eso sí sería un buen sci-fi político-ecológico-anti-imperialista.

Joel Meza dijo...

Je je je: a mi buzón me llega el boletín semanal de ese pasquín donde se suponía que le pagaban a Paxton y trae una crítica de Avatar. El punto principal de la crítica y en el que basan todas sus alabanzas es la originalidad de la película. Que's'que qué mérito para Cameron, porque en este siglo sólo dos películas de las más taquilleras (nótese que no dicen buenas, sino taquilleras) han sido originales -no adaptadas, inspiradas, refriteadas, etc.- y mencionan a dos animadas (pero no me acuerdo cuáles son).

Todavía no veo Avatar, pero con el nombre y los pedazos que ví del corto hace algunos meses, inmediatamente pensé en un cuento de ciencia ficción que leí hace unos 30 años, donde un humano amolado físicamente transfiere su mente al cuerpo de un mono en otro planeta y termina desconectándose de su cuerpo humano para seguir gozando la vida en ese otro planeta, morrita extraterrestre incluida. El Duende ha de saber el título y el autor, yo no me acuerdo... ¿originalidad? ¡Ni dentro de mis calzones!

El Duende Callejero dijo...

Uta Joel, esa premisa fue de la favoritas en los escritores de sci-fi de los sesenta y setentas. Veremos, nada más de memoria unos ejemplos:

La novela de Robert Sheckley, Trueque Mental o Mindswap de, si mi memoria no me falla se publicó en 1966, trata sobre un tema más hermoso: como eso de tomar vacaciones no es tan sencillo como se cree, ni económico (si hasta parece que es real), y como ahora no es nada más ir de vacaciones en "este mundo", sino es en todo el "universo", se cambia uno de cuerpo con un ser de otro planeta y ya. Así uno vive una temporadita en el cuerpo, casa, mundo y especie del otro. El problema se complica cuando un fulano hace ese trueque, pero el "otro", simplemente no decide "regresar" el cuerpo, y no hay ni leyes ni política al respecto. Funciona como comedia negra, la verdad. Ya la quisiera Kaufman... Jo.

Premisa similar ocurre en The Dream Master también de 1996. escrita por Roger Zelazny, novela que sale de su cuento He Who Shapes, de 1965. Aunque ni en el cuento ni la novela se sale del mundo, sí hay un "intercambio de mentes". Y bueno, un año después, Zelazny publica como el borrador, pero ahora llamada Lord of Light que en realidad es como un western y que trata sobre una especie de mercenario que va a un planeta en el que unos colonizadores andan en guerra con los nativos, pero como los nativos y las mismas condiciones del planeta "van ganando", optan por una nueva forma de "colonizar" y es imponiendo su mente en los cuerpos de los nativos, a los que llaman avatares y... ¡Oh cielos! Maldito Zelazny copión.

Bueno, seguimos: en el apartado cyberpunk hay dos ejemplos notables... Software de Rudy Rucker, empatada con Johnny Mnemonic, cuentito que aparece en la colección de relatos Burning Chrome de William Gibson en 1986 y que dicen por ahí, en su momento sirvió como base para su famosa novela Neuromancer. Y bueno, Gibson siguió con esa idea de los "trueques mentales" en los tres libros que componen su trilogía del puente (y que Cameron ya se birló hace años en su serie de televisión llamada Dark Angel del 2000): Virtual Light (1993), Idoru (1996) y All Tomorrow's Parties (1999).

Bueno, eso sólo de memoria. Si tengo tiempo y ganas, luego me pongo a hacer un listado de temas comunes pa' ver qué tan original es la premisa del King of the World y sólo en ese apartadito.

Joel Meza dijo...

Este... lo que dijo el Duende.

Diezmartinez dijo...

Serio y con el ceño fruncido, cual Leo DiCaprio vestido de médico en Catch me if you can: "I concur".

Joel Meza dijo...

(Ya decía yo que me recordabas a alguien...)

Tyler dijo...

serio y con cara de tonto cual Brad Pitt en 'Bastardos Sin Gloria': "si, correctou"

William Saints dijo...

Copio acá lo que puse en otro lado, para aportar un poco a la discusión:

¿Originialidad? La originalidad está bastante sobrevalorada, en especial en eso de narrar historias. Nunca he sido de esos que busca la historia nunca antes vista u oída para declararla como la obra maestra de su tiempo; por el contrario, encuentro más placer en reencontrarme con esas historias clásicas que alguna vez me hicieron disfrutar, reír y pasar un buen rato. La calidad no tiene que ver con ser original o no, sino con la maestría con la que se narra de nuevo la historia.

Ahí tenemos a Quentin Tarantino y su Inglorius Basterds, por ejemplo. O su Kill Bill, ya que a mi los bastardos tampoco me gustaron tanto: KB es un vitral de géneros y guiños y detalles de varias obras de la cultura pulp y del western. Su maestría, a mi parecer, radica justamente en la modernización del spaghetti western y la integración con la cultura samurai y orientan, en general (magnífico, por ejemplo, el famosísimo cortometraje dentro de la película que muestra el origen de O-Ren Ishii). De original Kill Bill tiene poco, ya que la historia se ciñe al western clásico ya antes visto y su composición a nivel visual está llena de homenajes/parodias/robos/comoquieranllamarle de otras películas. Sin embargo, su grandeza (a mi parecer) está en los nuevos avatares de las figuras emblemáticas de la historia (Beatrix Kiddo, Bill, O-Ren Ishii, Elle Driver...) y en su sinceridad, ya que KB no pretende ser una obra original sino, al contrario, una más del género.

En el caso de Avatar, lo que ocurre es que absolutamente toda su fortaleza está en los efectos visuales: su maestría es tecnológica, no narrativa ni mucho menos artística. Porque a mí, por más que quieran venderme a Pandora como un mundo mágico que escurre arte por los costados, simplemente me parece cualquier selva terrestre con mucho neón y ácidos de por medio. Cuestión de "percepción", o como quieran llamarle.

Efectivamente, es una narración muy típica. Su problema es que es MUY típica y ya vista miles de veces. Tan es así que cualquier persona con dos dedos de frente que haya visto los trailers fácilmente deduce la historia. Cameron ni siquiera se molesta en hacer una historia que justifique medianamente a sus millones de dolares en CGI; eso se puede inferir por la linealidad y previsibilidad apabullante de la historia y deducir por el hecho de que el hombre, en absolutamente ninguna entrevista o comentario de su parte hablaba de ello: su autoalababa porque su película sería el parteaguas en la historia de los efectos visuales, pero nunca de cuál sería su propuesta a nivel narrativo. Creo yo que lo hizo a sabiendas de la pobreza de Avatar en ese lado, pero la verdad no sé.

Y a mí lo que me inquieta es la lógica de quienes alaban a Avatar y la ponen por las nubes porque "es una historia sencilla en un contexto visual increíble", o lo que es lo mismo: es una historia de sobra conocida y usada con mucho dinero de por medio. Bajo esa lógica, que el año que sigue no gaste 300, sino 600 millones de dolares y use la historia de Pinocho (o Inteligencia Artificial, de Spielberg). Y el año que sigue, que gaste 900 millones y calque tal cual la historia de Chihiro, de Miyazaki, pero con todo ese dinero de por medio: será la obra maestra definitiva de todos los tiempos. ¿Qué importa si la historia es un refrito archirreconocido? Todo va a quedar muy bonito y con encuadres preciosos.

el ojo en la cerradura dijo...

y más guiños: ¿a poco la Weaver no anda por ahí invocando a la Ripley de Alien y a la Fossey de Mamilas en la niebla? Digo.

Diezmartinez dijo...

Sí, especialmente a Ripley, en efecto.

Joel Meza dijo...

Y también, cuando sale el mono azul ese que cambia de forma y que anda preguntando a todo mundo "Have you seen this boy?"

Joel Meza dijo...

(Plagio, por supuesto, a Wayne's World. 'nche Cameron...)

Tyler dijo...

jajaja

que onda con la publicidad del blog Ernesto?

ese ad de "me puse bien mamado en 2 semanas" me hizo soltar la carcajada!

Diezmartinez dijo...

Ah, es una publicidad muy seria. Si dice eso es que es cierto... Se...

Joel Meza dijo...

(No alburearé, no alburearé, no alburearé...)

V. dijo...

Acuerdense lo que dijo Ebert en su ya clasica reseña de Titanic:

If its story stays well within the traditional formulas for such pictures, well, you don't choose the most expensive film ever made as your opportunity to reinvent the wheel.


Asi que estoy de acuerdo en todo lo que se ha dicho (recuerdo particularmente la afrenta de que danza con Lobos ganara el Oscar sobre Goodfellas...) pero ya basta del lugar comun de que porque es una pelicula cara, sacrifica su artisticidad o lo que sea... el cliché critico de siempre.

El Duende Callejero dijo...

Yo lo único que sé es que una película de Cameron sin Michael Biehn, vale gorro. Ya está más que visto y re-visto.

Y a mi me gustó esa parte en la que el mono ese, el Tel-Aviv o Muad'Dib, dice: "Ah missa is backwards nau... Ah, like out there is the true world... And missa is in a dream... Ah... Ah."

Sí, sólo faltó Obi Wan diciendo: "You know Jar Jar, I have a bad feeling about this."

unperdidoenelsiglo dijo...

Pongo lo que más omenos puse en el twitter:
*Lo decepcionante de Avatar no es la feria de clichés que pasa como historia, sino que simplemente no es tan espectacular. El trabajo de Robert Zemeckis en 3D y con close caption es al final del día mucho más lucidor que el de Cameron.Por lo menos, está filmado con una mejor sintaxis y lógica.
*Aquí hay tomas donde la profundidad de campo con objetos reales luce interesante, pero nada más.
*Avatar tiene la dirección de arte más naca de la historia. Todo luce como esas pinturas airbrushed que venden los hippies en Coyoacán. La música es como del Cirque du soleil y sus momentos tribales emotivos parecen parodias de El Rey León.

Me sorprendió lo mala que es.Yo iba con todas las ganas de divertirme y pues no, nomás no.

Salu2 y felices fiestas a to2

unperdidoenelsiglo dijo...

Antes de que los muy enterados lectores de Ernesto me enmienden laplana, corrijo: motion capture,no close caption, que fue lo que puse en el anterior comment.
Los estragos del Guadalupe- Reyes.
Ahora sí: felicidades a to2

Diezmartinez dijo...

Yo iba con toda la expectativa de aburrirme. Y, bueno, en la segunda parte sí me cansó un poco. Pero la batalla final y todo el inicio me entretuvo lo suficiente. Cuestión de expectativas, acaso. Eso sí: insisto que colocar esta cinta en el top-ten del año me parece una exageración, por decir lo menos.

El Duende Callejero dijo...

No Mauro, no es eso de: "Avatar tiene la dirección de arte más naca de la historia. Todo luce como esas pinturas airbrushed que venden los hippies en Coyoacán." Simplemente es otro "homenaje" no anunciado al magnífico trabajo de Roger Dean. Para mayor información, ver las portadas que le hizo a Yes y a Uriah Heep. Por eso "se ve bonito" pues. Y bueno, esto inspira. Como yo soy de los que pienso que una cosa es el "homenaje" y otra muy diferente son "los derechos de autor", pero a la vez sé bien que debatir eso es simplemente más ocioso que hacerlo sobre política, religión o constelaciones, diré simplemente una cosa para que den respingos a gusto (uno que otro, claro... Además que debo hacer valer mi apodo de exigente, jo): no me gustó Avatar, ni un segundo de su metraje, por más bonito o emocionante que se vea, simplemente porque amo tanto a la ciencia ficción y a los artistas, no artesanos, que se han encargado de batirse en un duelo con ella, como para que dos horas y tres cuartos del mayor de los embustes mal armados estrenado este año me haga cambiar mi opinión.

:)

Zombidromo dijo...

Parece guerra de tecnologias entre Cameron, Lucas, Zemeckis y Spielberg, que se mueren por innovar, a mi lo rpoximo en cines sin duda debe ser en vez de pantallas de cine, tengamos una tarima que proyecte hologramas asi tendremos verdadera 3d y no lo mismo en imax.

unperdidoenelsiglo dijo...

Bueno mi estimadísimo duende,no hay desacuerdo: ¡nada más naco que las portadas de rock progresivo onda Yes!

Joel Meza dijo...

Hey, Mauricio, cuidado que una de mis camisetas concierteras favoritas es la portada del Union...
Es más: me la voy a poner para ir a ver Avatar. He dicho.

El Duende Callejero dijo...

Y una que otra venía en 3-D, recuerde usted...

El Duende Callejero dijo...

No Joel, si tienes la de Sea of Light de Uriah Heep, póntela. hay una escena en la película en la que podrás decir: "miren, aquí está esa pinche escena, mireeeen".