viernes, 12 de junio de 2009

Hoy en el 29 Foro.../V


El Limonero (Etz Limon, Israel-Alemania-Francia, 2007), de Eran Riklis. El séptimo largometraje del cineasta israelí Eran Riklis (conocido aquí en México por La Novia Siria/2004), tiene una premisa dramática tan simple (una orgullosa viuda palestina se enfrenta al Ministro de Defensa israelí y al propio Estado de Israel para evitar que corten su huerto de limoneros), que uno teme estar ante un panfletario melodrama político sobre una indómita David árabe que no teme luchar por sus derechos frente a un poderoso y atrabiliario Goliath judío. Por supuesto, algo hay de esa parábola bíblica en El Limonero, que se exhibe hoy y mañana en la Cineteca Nacional, pero por fortuna la cinta tiene una trama un poco más compleja que la descrita y los personajes no son exactamente unidimensionales.

La indeseable vecindad de la viuda Salma (Hiam Abbas, de límpida mirada terca y desafiante) con el recién nombrado Ministro de Defensa, Israel Navon (Doron Tavory), se da porque la aún guapa mujer vive en la frontera de Cisjordania con el Estado de Israel, de tal manera que cuando el político llega a vivir a su nuevo hogar, del lado israelí, los limoneros que el padre de Salma sembró hace medio siglo se convierten en una amenaza para la seguridad de Navon: los árboles dan al patio de la casa del Ministro y desde ellos, piensa el Servicio Secreto, alguien podría atentar contra la vida del político o de su esposa, Mira (Rona Lipaz-Michael).

La negativa de Salma a aceptar el despojo la llevará a hacer contacto con un joven abogado árabe (Ali Suliman), que llevará su caso primero a un tribunal militar y luego a la Suprema Corte de Justicia. Para entonces, el caso de la doña de los limones vs. el Estado de Israel se ha convertido en un escándalo mediático de proporciones mundiales y la esposa de Navon, la alienada y solitaria Mira, ha empezado a sentir un fuerte lazo de solidaridad con la mujer que vive al otro lado de la frontera, al otro lado de la cerca. En ese momento, la película cambia de piel para convertirse en un delicado woman's film en el que la vida de las dos mujeres, Salma y Mira, se transformará para siempre, todo debido a la lucha por esos añejos limoneros. Aunque, como dice por ahí el joven abogado (no tan) heroico en cierta escena clave, "sólo en las películas americanas hay finales felices". Y El Limonero no es una película americana.

3 comentarios:

Buen Tono 23 dijo...

Gracias por la sinopsis, se lee interesante

te invitamos a escuchar nuestro podcast en http://buentono23.blogspot.com/

saludos, espero que te guste

Diezmartinez dijo...

No es una sinopsis sino una reseña y... Oh... Guatajell... Gracias.

Joel Meza dijo...

Sinopsis sería: "Una doñita árabe se le pone al brinco al ministro de defensa israelí por un limonero e inicia una inesperada relación con la esposa del ministro. Y Kalimán rescata a Solín."
(Es que no puedo ver la palabra sinopsis sin recordar que la aprendí de niño leyéndola al inicio de cada cuento de Kalimán, que hacía una sinopsis del capítulo anterior.)