martes, 25 de noviembre de 2008

Sé lo que viste el fin de semana pasado.../LXI


Con unos días de retraso...

La Duquesa (The Duchess, GB-Italia-Francia, 2008), de Saul Dibb. El segundo largometraje de Dibb es la biopic de la Duquesa de Devonshire del título (Keira Knightley) que, al parecer, era una especie de Lady Di antes de Lady Di: reina de la moda de fines del siglo XVIII, adorada por el pueblo, seguida por los papparazi de la época, presa siempre de rumores ciertos, con un esposo estirado y distante (Ralph Fiennes)... Nomás le faltó morir en un túnel con un heredero egipcio. La producción es impecable y Fiennes está perfecto, pero a la cinta le sobran convencionalismos genéricos y Dibb es un cineasta que no pasa de la corrección. De todas formas, el filme se deja ver sin dificultad.

El Gran Houdini (Death Defying Acts, GB-Australia-EU, 2007), de Gilliam Armstrong. El más reciente largometraje de la veterana cineasta australiana Armstrong es un filme frustrante. Inicia como un fascinante biopic sobre el escapista Houdini (Guy Pearce, muy convincente) pero termina como un rutinario filme romántico en el que el atormentado mago se enamora de una dizque psíquica/timadora (Catherine Zeta-Jones) con hijita precoz en ristre (perfecta Saoirse Ronan). Mi reseña en REFORMA.

Vecinos en la Mira (Lakeview Terrace, EU, 2008), de Neil LaButte. El séptimo largometraje del dramaturgo y cineasta La Butte parece haber sido realizado en los 80: una amable pareja yuppie recién casada se cambia a su nueva casa sólo para el vecino de al lado le haga la vida de cuadritos. Lo único novedoso es que el matrimonio es interracial y que el psicópata ladilla es Samuel L. Jackson, que le echa todos los kilos a su cliché ambulante. Es un auténtico palomazo, aunque en el desenlace el filme se desbarranca hacia el ridículo. Mi reseña en REFORMA.


9 comentarios:

Josafat M. dijo...

No sé pero esa de Lakeview desde que vi el trailer me dio flojera, se me hace que no es algo que se sostenga para largo.

Diezmartinez dijo...

La cinta se deja ver, aunque la trama es la misma que la de algunas cintas ochenteras típicas. El asunto es que al final se cuela una metáfora muy chambona: además de las dificultades inherentes que puede tener un matrimonio joven e interracial en USA, hay que agregarle un policía psicótico y racista al revés, y, para acabarla, un incendio que amenaza a todo el barrio. Ya nomás faltó un terremoto y que apareciera un invasión de hormigas: ¡Marabunta!

Paxton Hernandez dijo...

Pero ¿metáfora de qué?

PUAGH. La verdad es que la cartelera esta segunda parte del año ha estado para llorar.

Joel Meza dijo...

¿Metáfora de Carlos Slim comprando todas las empresas que están quebrando ahorita?

Tyler dijo...

Coincido con Paxton, la cartelera apesta desde hace tiempo...

marichuy dijo...

Ernesto

Tienes razón, faltó que llevaran a pasear a la duquesita -en carroza, a falta de mercedes- bajo el Puente del Alma. ¿Fue en ese o en Le Pont Neuf? Bueno p'al caso es igual; después de compartir la cama con Carlitos, cualquiera se escapa con un egipcio... máxime si es millonario.

Saluditos

Diezmartinez dijo...

Hay una frase en la cinta que parece referirse a Carlos: creo que es Fox (el líder de la oposición en la cinta, no nuestro analfabeta expresidente) el que dice, refiriéndose al Duque de Devonshire (Fiennes): "Creo que él es el único que no la adora (a la Duquesa)". Parecía algo que se podría haber dicho del Príncipe Carlos con respecto a Diana. Los paralelismos son tan evidentes que no puede haber coincidencias. Aunque no sé, la verdad, qué tanto de lo que vemos en la película es historia real y qué tanto es ficción.

Juan Carlos Romero dijo...

Ernesto.
No sabía dónde dejar este comentario pero ahí te va. Exijo recuento voto por voto, ya que en la encuesta de la película de la semana, los votos van a Lake Tahoe sin importar por quién vote uno. Estoy a punto de hacerte un mitin virtual.

Diezmartinez dijo...

¿Eh? ¿En serio? Mmmmm... Deja la reviso.