miércoles, 20 de febrero de 2008

Hoy en el FICCO 2008/II


Wong Kar-wai siempre vuelve al mismo sitio. O, más bien, nunca sale de ese lugar. Toma una historia, unos personajes, unos encuentros/desencuentros y hace una película con todo ello. Pero, en el camino, le sobran esa situación, esa secuencia, aquel personaje. Y con esas sobras, hace otra cinta… Y si haciendo la anterior no encuentra cómo terminarla, mejor empieza otra historia y deja pendiente la finalización de la segunda. En algún momento la terminará… o hará un corto con ella. O la usará para otro largometraje.
La lógica de trabajo de uno de los más grandes estilistas fílmicos de finales del siglo XX e inicios del XXI es tan errática como los ires y venires de sus propios errabundos personajes. Así que si su injustamente ninguneado noveno largometraje Noches Púrpura (My Blueberry Nights, China-Hong Kong-Francia, 2007) salió de lo que le quedó en el tintero a Wong de Chunking Express (1994), no hay razón alguna para extrañarse...

La reseña completa está publicada hoy en la sección cultural de REFORMA.

13 comentarios:

Tyler dijo...

Ahi estaré, tanto en la de Wong Kar Wai, como en la de Cronenberg, no importa si son vendidos o no jeje

Oye Ernesto una pregunta Off-Ficco, osea fuera del tema del momento, que es el FICCO.

Por qué dices que Klaus Kinski es como el alter ego rival de Werner Herzog?
Y por qué en la película de 'Aguirre La Ira de Dios' el tal Klaus Kinski todo el tiempo camina como si estuviera pacheco? así lo exigía el papel o qué?

Es que ayer ví esa cinta y wow!!! delirante, simplemente delirante!

Diezmartinez dijo...

Kinski era un pacheco natural... No necesitaba meterse nada para andar y parecer un orate. Ve Fitzcarraldo... Y Nosferatu, por supuesto.

Herzog y Kinski tuvieron una historia de amor (heterosexual, aclaro) que lindó con el masoquismo. Se hacían la vida imposible mutuamente, se amenazaron de muerte en más de una ocasión (y en el set y delante de todos) y el delirio de Herzog es el mismo que transmitía Kinski en sus actuaciones. Creo que es una de las más grandes parejas de cineasta/actor en la historia del cine.

Tyler dijo...

Que cosa de película. No me puedo sacar esas imágenes de la mente.

Joel Meza dijo...

Kinski da miedo en pantalla, pero más como persona real.
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On-topic/off-topic: Veo el título en Español de My Blueberry Nights. ¿Por qué la insistencia de usar la palabra púrpura para referirse al color morado (se supone que las blueberries son moradas)? ¿Ya nadie recuerda/sabe que púrpura es rojo? Supongo que tiene que ver con cierto pochismo nacional: purple=¿púrpura? Digo, ya en todo caso, la traducción más directa debería ser por la misma fruta. Mis Noches Moradas.
Uf. Por eso tengo tantas canas.

Diezmartinez dijo...

Pero, además, la traducción es torpe. Debería ser: Noches de Arándano, pues el título tiene que ver con un pastel de blueberry (arándano) que hace Jude Law y que siempre queda enterito al final de la noche, en el café/bar que regentea. En fin... ya conocemos a nuestros dilectos distribuidores.

Tyler dijo...

De milagro no le pusieron Noches Escarlatas o Cardenalicias..

jajaja

Àlex Frias Haro dijo...

Basta ver el documental de Herzog Mein liebster Feind - Klaus Kinski (1999) para comprobar la relación amor-odio que llevaba el realizador alemán con su actor fetiche por excelencia. Kinski era un claro ejemplo de bipolaridad explosiva, según vemos en muchas escenas. Hay imágenes de antología, como cuando el lunático de Kinski se pone a regañar a unos extras durante la filmación de Aguirre...., porque se les ocurrió ponerse a comer unos plátanos, o esa laaarga discusión a gritos del actor con uno de los productores durante el rodaje de Fitzcarraldo por la calidad de la comida o alguna tonteria así. Los indígenas extras lo veían incluso con temor, como viendo un demonio. Al final, es un gran homenaje a Kinski de parte de Herzog, entrañable y enfermizo al mismo tiempo, vaya, Herzog lo recuerda desde que se conocieron desde niños en el mismo barrio que habitaron en Berlín. Gran documental. Saludos!

Daniela dijo...

Wong Kar-Wai siempre es garantía. Es como usted lo ha dicho Sr. Diezmartinez, "no podría hacer una película fea aunque quisiera"

Tyler dijo...

Que tal Alex, ese documental del que hablas se escucha muy bueno. Ya está anotado en mi agenda.

D-47 dijo...

La verdad es que le entre con mucha pasion al cine de Wong por reseñas tuyas, Ernesto (igual que al de Fassbinder)
Y ahorita ando super ansioso de que sean las 8 para ver esta nueva, digan lo que digan.
Ojala sigas recomendando las peliculas que hay que ver cada dia que dure el festival (me tengo que chutar los 20 abonos, jeje)

Joel Meza dijo...

Lo que dice Daniela que dice Diezmartínez ("Wong no puede hacer cine feo aunque quiera"), me recuerda al cliché que dicta que en una película, si se requiere que un personaje sea desafinado al cantar, nunca desafinará de manera "normal", es decir, cantando algo parecido a la tonada correcta, sin dar algunas o varias de las notas. En el cine, el actor que debe dar un canto desafinado lo hace tan exagerado, que algo como O Sole Mío puede sonar más cercano a La Marcha de Zacatecas. Ejemplo: la joven casada que pega berridos en la audición junto a su afinado esposo en A Chorus Line (Attenborough, 1985).

Josafat M. dijo...

Cranberry es arándano Sr. Diezmartinez, no es blue berry mora ? es un show con las moras, sufren de problemas de identidad. Cómo se relaciona Chunking con esta cinta ?

Diezmartinez dijo...

Tengo entendido que bluberry es mora azul o arándano azul... Bueno, no soy especialista en estas bayas...
La cinta es muy similar en su estructura narrativa: una historia que lleva y se entrecruza con otra... Si los personajes fueran orientales, habrían salido del Midnigt Express de aquella cinta.